Amigas y amigos esta es una buena ocasión para agradecer al supremo creador por todo lo que ha pasado en este año ya sea que lo consideremos bueno o malo, recordemos que todo pasa por sus manos y Él es quien gobierna nuestras vidas. Particularmente agradezco la oportunidad de compartir con ustedes estos momentos cordiales de fraternidad y compañerismo propio de la Navidad, también agradezco el esfuerzo, el interés y el compromiso que hasta ahora han puesto en el desarrollo de sus responsabilidades.

Navidad es nacimiento, y celebrar con alegría lo que nace es tener fe en el futuro. Es en momentos como estos, cuando los sentimientos personales y colectivos de afecto, de amistad y de fraternidad, creados a través de nuestra convivencia, nos recuerdan el gran patrimonio común que compartimos. Un patrimonio que merece el cuidado de todos y que todos debemos ayudar a proteger como lo mejor que tenemos y somos; como lo mejor de lo que nos une en el cumplimiento de nuestro trabajo.

En nuestra trayectoria siempre hemos manifestado que quien da vida, valor y permanencia a las instituciones es el recurso humano, sigamos así este año lo estamos terminando con éxito y podemos decir que hemos alcanzado varios objetivos que hacen más grande, eficiente y eficaz a nuestra institución, todo esto para mí y para todos nosotros, es un motivo para sentirnos auténticamente orgullosos; y también es una razón para la esperanza, porque una sociedad que mantenga estas actitudes, estas convicciones y estos valores no puede tenerle miedo al futuro.

Pero tenemos que seguir mirando hacia adelante fortaleciendo nuestra institución y construyendo un mejor país. Tenemos que esforzarnos, paso a paso, día a día y con espíritu positivo, para que la prosperidad y el bienestar sean la base de una convivencia ilusionada. Mis mejores deseos es que esta Navidad sea de paz, tranquilidad y de muchas bendiciones para cada uno de ustedes y sus familias y que el próximo año sea de prosperidad para todos.

¡¡Feliz Navidad!!